Más de 240 manifestaciones sacuden a Francia contra el recortes y reforma de pensiones
Francia vivió este jueves una jornada de intensa movilización social, con más de 230 manifestaciones convocadas en todo el país. Sindicatos de múltiples sectores se unieron en una protesta masiva contra los recortes presupuestarios anunciados por el Gobierno, los cuales, según denuncian, ponen en riesgo la calidad de los servicios públicos y agravan la desigualdad social.
Las movilizaciones, que abarcaron desde París hasta
Marsella, pasando por Lyon, Burdeos y Toulouse, reunieron a cientos de miles de
trabajadores, estudiantes y ciudadanos indignados por lo que consideran un
retroceso en derechos sociales. Pancartas, consignas y marchas pacíficas
marcaron la jornada, aunque también se registraron tensiones con las fuerzas
del orden en algunas ciudades.
Los sindicatos, protagonistas de la protesta, reclaman un viraje en la política económica del Ejecutivo. Exigen mayor inversión en servicios públicos esenciales como salud y educación, junto con un aumento de los impuestos a las grandes fortunas para garantizar una redistribución más equitativa de los recursos. Para ellos, los recortes anunciados son una amenaza directa al bienestar social.
Foto: Agencia FP | Movilización contra la reforma a las pensiones incendiaron en el centro de París.Uno de los puntos más polémicos de la protesta fue
la exigencia de anular la reforma estatal de pensiones, que sigue siendo
ampliamente rechazada por la opinión pública. La normativa, aprobada en medio
de un fuerte rechazo ciudadano, eleva la edad de jubilación y reduce
beneficios, medidas que los sindicatos califican de “injustas e insostenibles”
para millones de trabajadores.
En París, decenas de miles de manifestantes
colmaron las calles cercanas a la Plaza de la República. “Estamos defendiendo
el futuro de los servicios públicos y el derecho a una vejez digna”, expresó
Philippe Martínez, dirigente sindical, quien instó al Gobierno a abrir un
diálogo real con los trabajadores. “No aceptaremos que los recortes recaigan
sobre la mayoría mientras los más ricos siguen acumulando privilegios”, añadió.
El Gobierno, por su parte, defendió las reformas y
las medidas de ajuste presupuestario. La primera ministra señaló que son
indispensables para estabilizar las finanzas del país y garantizar el
crecimiento económico a mediano plazo. Sin embargo, su discurso no logró calmar
la indignación ciudadana, que acusa al Ejecutivo de gobernar de espaldas al pueblo.
La magnitud de las protestas de este jueves
confirma que la tensión social en Francia está lejos de resolverse. Los
sindicatos ya anunciaron que intensificarán la presión en las próximas semanas
si sus demandas no son atendidas, lo que augura un otoño caliente para el
Gobierno y un nuevo capítulo en la histórica tradición de movilizaciones
francesas.
Informe: redacción terceraRAÍZ

0 Comentarios