¿Quiénes son los enemigos del pueblo colombiano?
Uno de los principales obstáculos que se le presentan al pueblo para lograr su liberación y progreso, es la capacidad que tenga o no, de identificar quienes son sus enemigos. Los enemigos del pueblo son quiénes han heredado la posición de colocarse sueldos exorbitantes para ellos y miserables para el pueblo.
Por: Carlos Augusto Ángulo
Góngora
Quienes determinan el
presupuesto de su sistema de salud, para que este muera en los pasillos de los
hospitales a causa de una pésima atención médica, al mismo tiempo que ellos
invierten inmensas cantidades de dinero en sus clínicas estéticas y en sus clubes.
Quienes establecen el sistema
educativo que tendrán los hijos del pueblo, y aun lo que deben aprender estos,
de tal manera que sean incapaces de percibir de una manera critica las
injusticias sociales, toda vez que cuando un oprimido se beneficia intelectualmente
de la clase opresora, absorbe la herencia cultural de las ideas concentradas en
la sociedad que se ha beneficiado de la explotación de su pueblo, utilizando a
la universidad como el puente de los intereses de clase que convierten a esta y
al sistema educativo en la fuente de reproducción del aparato ideológico del
estado.
Quienes históricamente nos han
arrebatado las tierras porque saben muy bien que cuando un pueblo tiene
tierras, produce su propia comida, se manda a sí mismo, es orgulloso, es
patriota, es nacionalista. Pero mientras nos mantengan como en la actualidad, nuestro
patriotismo será ignorante, vacío y superficial, como cuando juego la selección
Colombia.
Quienes a diario manipulan
nuestra opinión con sus estructuras mediáticas, haciéndonos ver al oprimido
como opresor y al opresor como oprimido, pues en el transcurso de la historia,
los medios de comunicación burgueses han sido utilizados para deslegitimar a
los líderes que se esfuerzan por sacar a sus pueblos adelante.
Quienes nunca han tenido la
intención de construir un país para todos, sino administrar lo de todos en
beneficio exclusivo de unos pocos.
Quienes construyen inmensas
mansiones en los cerros orientales de Bogotá, al mismo tiempo que construyen
las deprimentes casuchas para el pueblo, que se derrumban antes de ser
entregadas, cercenando la presencia tradicional del abuelo por falta de especio,
convirtiéndose estas en un control de natalidad obligado.
Quienes coordinan transmitirse
generacionalmente el poder como si fuera una cadena de producción industrial,
manteniendo las mismas familias en la estructura del poder.
Quienes han construido un
estado mediocre que se ha mantenido en el poder, por la eficiencia de su
aparato represivo, evitando la participación y supervivencia de cualquier
persona que los confronte ideológicamente en el desarrollo de las ideas
políticas, con sus propios méritos intelectuales, sin tener el aval de uno u
otro sector históricamente dominante.
Quienes utilizan la
información del progreso de la estructura del estado, para adjudicarles jugosos
contratos a sus hijos.
Quienes han visto en la
política un mecanismo más eficiente que el narcotráfico para enriquecerse.
Quienes utilizan inmensos
presupuestos para tener acceso a la administración pública, convirtiendo la
idea de “democracia” en una bolsa de valores en la que se compra y se vende
votos y donde de acuerdo con el capital serán las aspiraciones, alejando la
política de toda posibilidad ideológica, intelectual, altruista o progresista.
Quienes lo ha conseguido todo
con la guerra; los que compraron predios después del desplazamiento, hicieron
curvas a las vías de progreso para pasar las carreteras, los puentes, los
distritos de agua, por sus predios, incrementado el valor de estos, aunque esto
duplicara el presupuesto de construcción.
Quienes hicieron programas
agropecuarios para repartirse descaradamente el dinero del estado entre los
terratenientes más ricos del país.
Quienes explotan los
hidrocarburos, haciéndonos pagar a precios internacionales el valor del
petróleo, el gas, y otros derivados, pero que además se roban los dineros
asignados para el desarrollo de esta infraestructura, como en el caso de Reficar.
Quienes quiebran las empresas
públicas para luego privatizarlas, al mismo tiempo que consideran dictadura a
gobiernos de otros países que en nombre de las necesidades del pueblo toman
empresas privadas para convertirlas en públicas. Lo que significa que cuando la
burguesía nacional privatiza una empresa pública, no se expropia al pueblo,
pero cuando un gobierno conformado por los elementos más conscientes del pueblo
considera necesario la nacionalización de infraestructura privada, de vital
importancia a las necesidades del progreso colectivo de la nación, este
gobierno si es una espantosa dictadura comunista. Pues tienen claro que el
verdadero poder no se encuentra en el progreso jurídico sino en los medios
producción.
Quienes consideran que el
modelo económico y la propiedad privada ilimitada no deben ser
negociadas. Evidenciando así que no pretenden cambios fundamentales para
la estructura del poder, y que por el contrario todas las ilusiones de su
supuesta voluntad política no son más que una cascara vacía.
Quienes pretenden conservar la
estructura del poder otorgando pequeñas reivindicaciones al pueblo, utilizando
los medios de comunicación para hacerle creer al pueblo que están cumpliendo
todos los acuerdos pactados con este. Por ejemplo; en 1991 tuvimos el progreso
jurídico constitucional más grande que hayamos tenido en la historia de nuestra
nación. Si observamos los avances de la constituyente en comparación a los
progresos materiales que hemos tenido, podemos afirmar que todas las
reivindicaciones superficiales e incluso profundas, obtenidas por el pueblo, le
han sido arrebatadas en un corto periodo de tiempo, pues se ha mantenido la
estructura del estado en manos de la minoría de privilegiados que siempre ha
gobernado.
Quienes dirijan partidos
políticos cuyos nombres no sean equivalentes a su voluntad política.
Comportamiento que identificamos en todos los partidos fascistas. Un ejemplo
claro es el partido nacional socialista en Alemania que con su nombre y su
excesiva publicidad mediática pudo confundir al pueblo hasta llevarlo a la más
espantosa guerra que ha conocido la historia de la humanidad. En Colombia
tenemos varios ejemplos para analizar: Centro Democrático, ni es centro, ni es
democrático; partido de la U, no posee nada de unidad nacional; partido
liberal, no ha proporcionado ninguna libertad real al pueblo; Cambio Radical,
nunca ha explicado hacia donde es el cambio, pero por el carácter de su
dirigente uno sospecharía que es hacia la extrema derecha; Partido Conservador,
han conservado, pero sus privilegios.
Quienes se oponen a las
reformas que intenta mejorar las condiciones existenciales de los más
oprimidos,
Quienes le piden a grito al
imperio que invada nuestros países para que los deje administrar a ellos lo que
quede la invasión despojadora
Quiñes han trata al pacífico y
a la periferia nacional en general como una colonia interna, convirtiéndonos él
lo mismo que algún día fue Colombia para España
Es muy importante identificar
a los enemigos del pueblo; Si oímos hablar muy bien de ellos en los medios de
comunicación masiva, adularlos hasta exaltar exageradamente sus méritos
individuales, sus capacidades ideológicas, sus contribuciones a crear las
condiciones para mantener el statu quo, inmediatamente debemos ponernos alerta.
Alerta si los medios de comunicación muestran que van ganando las encuestas,
alerta si tienen una excesiva publicidad, alerta si están siendo rodeados por
empresarios, actores y gente rica de este país, alerta si el New York Time o
CNN los postulan como posibles ganadores de las elecciones, alerta si Claudia
Gurisatti no es hostil con ellos; alerta si es un delfín, es decir, si es
hijo, nieto, sobrino, de un presidente o expresidente; alerta si viven del
magnicidio de su padre aunque no sigan las ideas de este; alerta si su
abuelo sale en el billete $100.000,
alerta si pretenden
convencernos de que este momento de la historia no es el adecuado para cambiar
todo lo que deba ser cambiado, anuncios.

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