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Alejandro Eder, el peor alcalde de Colombia


Alejandro Eder, el peor alcalde de Colombia
Foto: Guarumo -EconoAnalitica | Alcaldes de Colombia, en encuesta realizada por Guarumo.

Alejandro Eder, el peor alcalde de Colombia

A más de dos años de gestión, amplios sectores sociales, comunitarios y académicos coinciden en una evaluación preocupante: la administración de Alejandro Eder se perfila como una de las más débiles y desconectadas de la realidad social del país, al punto de ser considerada por muchos como la peor alcaldía de Colombia en la actualidad según datos de la encuesta de Guarumo y EcoAnalitica.

Lejos de responder a las urgencias estructurales de Cali —violencia persistente, desigualdad territorial, crisis de empleo juvenil, abandono de los barrios populares y exclusión histórica de comunidades afrodescendientes— el gobierno local ha priorizado una agenda de marketing político, eventos simbólicos y discursos vacíos, sin impactos reales y sostenibles en la vida cotidiana de la ciudadanía.

El alcalde Alejandro Eder registró una aprobación de 19,9 %, mientras que su desaprobación fue de 66,2 %. En Cali fueron encuestadas 505 personas: el nivel de confianza global de la muestra es del 95%, con un margen de error del 5%. 

Foto: Guarumo -EconoAnalitica | Alcaldes de Colombia, en encuesta realizada por Guarumo.

Diversos indicadores sociales muestran un deterioro en la percepción de seguridad, una débil articulación con las organizaciones sociales y una alarmante falta de liderazgo frente a los conflictos urbanos. La Alcaldía ha demostrado incapacidad para dialogar con los territorios, improvisación en la toma de decisiones y una preocupante ausencia de políticas públicas con enfoque étnico-racial, juvenil y de género, en una ciudad mayoritariamente diversa.

Particular preocupación genera el trato marginal hacia los barrios del oriente y la ladera, así como la exclusión sistemática de liderazgos comunitarios y populares de los espacios reales de poder y decisión. Cali no necesita un alcalde distante ni tecnocrático; necesita gobierno con calle, con territorio y con sentido social.

Alejandro Eder llegó al poder prometiendo reconciliación, innovación y eficiencia. Hoy, su administración es percibida como un retroceso que profundiza las brechas históricas y reproduce una lógica elitista que desconoce las luchas y necesidades de la mayoría social caleña.

La ciudadanía exige respuestas, no excusas. Gobierno, no propaganda. Justicia social, no simulación. Cali merece más.

 

Informe: redacción terceraRAÍZ  


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